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Documento 65 R

Informe de inteligencia (CESID/SECED)

# INFORMACION INTEGRADA

ASUNTO.-- DESARROLLO DE LA VISTA PUBLICA DE LA CAUSA 2/81

El comienzo de esta nueva fase de interrogatorios ha reaviva-

do, como era de esperar, el interés por el desarrollo del proce-

so. Un nuevo incidente, el orden en que debían ser interrogados

los procesados, fué resuelto en favor del criterio de la defensa

en contra de la opinión del fiscal, cosa que quedó en el ambien-

te. Aparece la sensación de que el Tribunal está tomando una se-

rie de decisiones desde una posición coyuntural de fuerza que

pueden contribuir a acumular tensiones entre la jurisdicción cas-

trense y ciertos sectores sociales.

A lo largo de esta nueva fase cabe destacar la insistencia de

la defensa por dejar flotar en el ambiente la implicación del

Rey, el estado de caos existente en las fechas anteriores al 23-F

y la amenazante existencia de "otros golpes" aún sin desbaratar.

De otra parte, las declaraciones del General Milans y del Gene-

ral Armada han influido claramente en el ánimo del Teniente Coro-

nel Tejero. Las del primero presentan indirectamente la acción

del Teniente Coronel como la de un grupo violento y manipulado al

que hubiera esperado el exilio en caso de haber sido posible la

reconducción de dicha acción. Las del General Armada presentan al

Teniente Coronel sereno y firme en el mando, y a los miembros de su

grupo como hombres de bien incapaces de una masacre. Aboga asi-

mismo por el cumplimiento de lo pactado en la rendición. En sin-

tesis, es posible que las declaraciones del General Milans hayan

producido un ligero desencanto en el ánimo del Teniente Coronel

Tejero, mientras que las del General Armada hayan suavizado el

rechazo inicial hacia su persona. Cabría por tanto esperar algu-

na sorpresa en las declaraciones del Teniente Coronel y quizá un

aglutinamiento del grupo de miembros de la Guardia Civil procesa-

dos.

Por lo que respecta a las FAS, quizá sea el ámbito en el que

se haya producido un mayor aumento de la atención con que se

sigue el proceso a partir de que se iniciara la declaración de

los procesados. Se mantiene sin embargo la ausencia de tensio-

nes y el hermetismo en las manifestaciones externas.

La "carta al Rey" se sigue difundiendo mano a mano; su influ-

jo ideológico es negativo aunque poco perceptible. Otras formas

de propaganda influyen escasamente.

De otra parte cunde en las FAS la sensación de que la Insti-

tución Militar saldrá poco favorecida de la causa 2/81.

En otro orden de cosas, se ha producido la detención, muy sig-

nificativa de miembros de "PRIMERA LINEA" de FEJONS con varios

kilos de propaganda de la Unión Militar Española (UME). En el

hecho resalta la importancia de que, en las circunstancias actua-

les, la filial de un partido legal participe activamente en la

difusión de tal propaganda.

Debe aclararse en primer lugar que ningún dato objetivo permi-

te suponer la existencia real de un grupo clandestino militar

organizado como tal, más allá de la connivencia y frecuente re-

lación de media docena de militares con dicho grupo falangista

radical, que por otra parte son sobradamente conocidos por sus

presuntas implicaciones en actividades involucionistas dadas a

conocer por la prensa. En segundo lugar destaca el interés de los

sectores más implicados en la involución de hacer creer a las

FAS y a la sociedad española en general que existe tal grupo mi-

litar organizado para un golpe de estado, pretendiendo con ello

amedrentar y convencer en función de sus fines. Ello puede rela-

cionarse también por una parte con la extensión que está adqui-

riendo en las últimas horas el rumor, artificialmente propalado,

de la existencia de un "golpe duro" en el horizonte próximo, y

por otra con la frecuente mención que en el desarrollo de la vis-

ta pública de la causa 2/81 se hace a la existencia de tres modos

diferentes de golpe de estado que habrían quedado potencialmente

pendientes de ejecución. Todo ello parece obedecer a una operación

psicológica, coordinada o no, destinada a presionar tanto a los

jueces como a la sociedad.