N/Rfa. C/SG/5.464/02-04-82 DTOR
ASUNTO: VISTA ORAL 2/81 DEL CONSEJO SUPREMO DE JUSTICIA MILITAR.
1.-DESARROLLO DE LA SESION CORRESPONDIENTE AL 02-04-82.
La sesión de hoy se inicia a las 10 horas con el interrogato-
rio del testigo el Teniente General Gabeiras Montero por los letra
dos Sres. Escaldell, Hermosilla, López Montero y Sanz Arribas.Tras
un descanso de 30 minutos a media mañana, continua el interrogatorio
levantando la sesión el Presidente a las 14'10 horas.
Por la tarde ha proseguido el interrogatorio de defensores
hasta las 19'15, pese a la solicitud de alguno de ellos de apla-
zar la vista a las 18'00. Pero el Presidente decidió acabar con
el testigo y así lo ha hecho.
2.-INCIDENCIAS Y ESTIMACIONES SOBRE EL DESARROLLO DE LA SESION.
El Teniente General Gabeiras, ante las preguntas de los defen-
sores, ha adoptado, desde el principio, una aptitud cauta, preca-
vida y recelosa, temeroso siempre de poder caer en cualquier con-
tradicción. Por ello ha optado, en multitud de ocasiones, por
remitir a las defensas a lo manifestado en su declaración escri-
ta, por lo que numerosas preguntas, principalmente las referentes
a horas o datos concretos, que los defensores querían ver confir-
madas, han sido eludidas por el testigo con la misma contestación:
"la respuesta es la que está manifestada en mi declaración escrita",
con lo que el Tribunal y público, que no conoce el sumario, se ha
quedado sin enterarse. Esta observación le ha llegado a ser hechamen
la sesión de tarde por el Presidente del Tribunal.
Con todo, a instancias de los diversos defensores, lo más in-
teresante de lo manifestado ha sido lo siguiente:
2.1. Al Sr. Escandell, defensor del Teniente General Milans del
Bosch y Coronel Ibañez:
- No es cierto en absoluto que aprobara al General Milans la
publicación del Bando.
- Discrepa con el defensor sobre la hora en que fue a la JUJEM.
- No ha aclarado, pese a la insistencia del Sr. Escandell, los
motivos por los que no reiteró al Gral. Caruana la orden de
arrestar al Capitán General. Ha insistido en que para él era
suficiente el saber que los Gobernadores y demás Autoridades
Militares no le obedecerían.
- Ha manifestado que era suficiente reiteración el haberle
hecho venir a Madrid.
- No es cierto que, tras un arresto inicial, estuviera incomu-
nicado, habiéndole tratado siempre de acuerdo con su catego-
ría.
2.2. Al Sr. Hermosilla, defensor del General Armada.
- No recuerda cuando decidió nombrar al General Armada 2º
JEME, ni cuando se lo comunicó, aunque le indicó algo al
mandarlo a Lérida.
- No aclara con quien despachaba la 22 Sección del EME, si
directamente con él o con el 2º JEME, pues hubo variación
en esto, pero no puede concretar fechas.
- Nunca, en la noche del 23-F captó nada que indicara indisci-
plina o supuesta ayuda a los rebeldes, por parte del Gral.
Armada, que siempre asumió la línea de Mando.
- La autorización al General Armada a trasladarse al Congreso
fue únicamente para gestionar la salida, pero de ninguna ma-
nera (y esto lo ha repetido innumerables veces) para propo--
nerse como Presidente, puesto que esto era anticonstitucio-
nal.
- No oyó al General Armada hablar con el General Juste aunque
luego, presionado, ha reconocido que tuvo conocimiento de tal
llamada y no recuerda si se celebró en su presencia. Pero, de
todas formas, no se enteró de lo que hablaron.
- Tampoco le oyó hablar con el General Milans, y nadie le men-
cionó esta conversación, a su regreso de la JUJEM.
- Nunca habló con el Rey sobre la "solución Armada".
- No es cierto que al salir el Gral. Armada hacia el Congreso
se pusiera a su órdenes, y tampoco es cierto la frase que se
le achaca, con ocasión del cese de dicho General en el senti-
do de que lo sentía, pero había sido presionado, y "los que
ocupamos cargos políticos... etc."
- Desconoce un supuesto télex de la OIDREP a EFE y otro a EU-
ROPA PRESS sobre el cese del General Armada. Sólo reconoce
una nota personal suya posterior.
- La frase citada en su declaración afirmando que no dejó al
General Armada ausentarse de su despacho "por intuición y
practica de Mando" no implica ningún tipo de sospecha, sino
únicamente deseo de tenerlo cerca para que le ayudara.
- Regresó a su despacho, desde la JUJEM, porque él PREJUJEM
le dijo que "pasaba algo raro" sin más datos. Aquí se pro-
dujo un incidente que se narra más adelante; pero es signi-
ficativo señalar que más adelante aceptó que se le había
dicho: "la actuación del Gral. Armada no está nada clara",
y por ello regresó; por la tarde volvió a negar esta segunda
frase.
2.3.- Al Sr. López Montero, defensor del Tcol. Tejero:
- Ha comenzado el letrado preguntando al Tte. General si co-
nocía la graduación de su defendido, pregunta que ha sido
vetada por el Presidente por improcedente, argumentando el
abogado que lo hacía porque siempre el declarante decía
únicamente "Tejero", lo que parecía indicar que desconocía la
graduación. Ha habido polémica sobre esto con el Fiscal, po-
niendo el ambiente muy tenso, y con esta característica se
ha desarrollado todo este interrogatorio.
Lo más sobresaliente de la manifestación del testigo ha
sido:
- Negarse a contestar a las tres primeras preguntas por alegar
que ya lo había hecho con anterioridad.
- Nadie le dijo que, al entrar al Congreso, el Tcol. Tejero in-
vocara el nombre del Rey. De todas formas, no lo hubiera
creído, por haber hablado ya con S.M.
- Al Coronel Alcalá-Galiano le dió órdenes de reducir al Tcol..
"por cualquier medio" pero "sin víctimas". No aclara la con-
tradicción que aprecia el Fiscal entre las dos frases.
- Hasta las 6'25 horas no conocía nada anormal en la DAC u
otras Unidades.
- No contesta claramente a la pregunta concreta del defensor
sobre si envió alguna fuerza a proteger la persona de S.M.
Ha divagado sobre las Unidades a sus órdenes o a las del Ca-
pitán General, hablando de que estaban alertadas. Pero el
defensor ha conseguido dejar constancia de que no debía exis-
tir un peligro verdadero para la Zarzuela cuando no se preo-
cupó de mandar protección.
- Destituyó al Capitán General de la 3ª Región Militar por de-
sobediencia reiterada. No le consta que estuviera obedecien-
do órdenes del Rey.
- No llamó a Valencia pidiendo contraseña para el Congreso. Fue
el Gral. Milans quien le habló de su existencia, aunque sólo
se la notificó al Gral. Armada. Esto se lo dijo a él. No re-
cuerda horas.
- No sabía que hubiera 147 pistolas en el Congreso. Pero fue
su preocupación constante que no hubiera violencia.
- No quiere afirmar ni negar si el General Armada, al volver
del Congreso le habló de que el Tcol. Tejero le había habla--
do de convertirlo en otro Santuario. Afirma que lo cierto es
lo que figure en su declaración.
- No sabe, ni le interesó, el motivo por el que cortaron las
comunicaciones en el Congreso.
- No contesta a la pregunta sobre si conocía si el Gral. Fer-
nandez Campos había autorizado al Gral. Armada a ir al Con-
greso "a título personal" a ofrecerse como Presidente. In--
siste en que él no lo autorizó, pero la pregunta concreta
no la responde.
- Y tampoco responde claramente al preguntarle si conocía
que el mensaje llevado al Comandante Pardo era de proceden-
cia real. Afirma que no le interesaba tal nota.
- Divaga sobre lo que quiso expresar al hablar de "benevolen-
cia" para la salida del Congreso.
- Entiende que "el documento del capó"no excluía en absoluto
a los Tenientes. Esta afirmación la ha repetido numerosas
veces a lo largo del día.
- No se enteró de las intenciones del Sr. Laina al pretender
llevar a un hijo del Tcol. Tejero al Congreso.
- No le leyeron, ni le interesó el Bando del Gral. Milans.
2.4. Al Sr. Sanz Arribas, defensor de los Capitanes Cid Fortea y
Bobis González.
- En la noche de autos y hasta las 22'30 horas tomó personal-
mente nota de las horas en que se desarrollaban los aconte-
cimientos y a partir de ese momento fueron tomadas por un
Oficial General del cual no da el nombre.
- Ante la disyuntiva de que tiene mayor valor si la nota in-
formativa del 27-F o su única declaración contenida en el
Sumario se afirma que esta última.
- El General Armada sólo habla por teléfono con el General
Milans cuando este se niega a tener cualquier relación con
el testigo. Esta actitud no le produce ninguna extrañeza.
- Se niega a manifestar las órdenes que recibió de S.M.
- El General Armada nunca se quedó, durante los hechos del
23-F, como JEME, únicamente se hizo cargo provisional del
despacho en el espacio de tiempo que el General Gabeiras
estuvo en la JUJEM.
- Las instrucciones que dió el General Armada, antes de la
primera negociación de este con el Tcol. Tejero, eran de
convencerle, intimidarle, ..., y luego ofrecer.
- El General Aramburu le informó de la propuesta Armada rea-
lizada por él mismo al Tcol. Tejero después de la conversa-
ción de ambos en la habitación acristalada del Congreso.
- La frase "a tus órdenes Presidente" es absolutamente falsa.
- A la pregunta: "Es usted la autoridad militar que se espera-
ba en el Congreso" el testigo considera que es improceden-
te.
- Afirma que su pretensión de ir al Congreso acompañando al
General Armada tenía como único fin el engañar al Tcol. Te-
jero, pero ante la negativa del segundo JEME desistió en su
deseo.
- Oyó que la propuesta que realizaba el General Armada de pre-
sidir un Gobierno que pusiera fin a la retención de los di-
putados, era un sacrificio que ofrecía por España.
- Ordenó que la Policía Nacional no impidiera el paso a la
columna que mandaba el Comandante Pardo para evitar un en--
frentamiento.
- El cese del General Armada fue comunicado por el testigo.
- La decisión del cese del General Justé fue del declarante.
por razones suficientes.
2.5. Al Sr. Novalvos, defensor del Teniente de la G.C. Boza Carranco.
- La entrevista Comandante Pardo con el Tcol.F. Gómez de Salazar,
teníala intención de solucionar el problema de todos (Guardia
Civil y DAC).
- Las condiciones de rendición (documento del "capó") se las
comunicó el Tcol. F. Gómez de Salazar y es en ese momento cuan-
do las pone en conocimiento de la PREJUJEM, al que da cuen-
ta que no tenía inconveniente en aceptarlas.
- Afirma que su opinión la exculpación no incluye a los Tenien-
tes.
- Que hubiera hecho todo lo posible para que el ofrecimiento de
aviones y dinero se cumpliera llegado el caso.
- La justicia es la encargada de determinar el cumplimiento 0
no de las condiciones pactadas con los asaltantes.
2.6. Interrogatorio de otros defensores.
- En la sesión de tarde han intervenido casi todos los defen-
sores restantes, pero en forma reiterativa, por lo que se
recogen reunidas las contestaciones dadas a los mismos, sien-
do únicamente de destacar, por no estar dicho anteriormente,
lo siguiente"
- El General Milans le sugirió que se estudiase la posibili-
dad de entrar por la fuerza en el Congreso, pero no lo es-
timo necesario.
- Se niega a aclarar lo que ha querido decir al manifestar
que pretendía ir al Congreso para "engañar a Tejero". La
explicación puede verse en su declaración escrita.
- Arrestó al General Torres Rojas por el mero hecho de estar
en la DAC alegando falsas razones a su Capitán General, y
no regresar a la Coruña inmediatamente de la entrada en el
Congreso, sino que esperó a que se lo ordenarán.
- Sobre los motivos del cese del General Justé no le deja
contestar el Presidente.
- Insiste en que el General Armada, a la vuelta del Congreso
no le informó que había intentado proponerse como Presidente.
Por ello no lo dijo a nadie ni procedió a arrestarlo.
- No le consta que hubiera dos aviones preparados en Getafe a
las 20 horas. E ignora si lo sabía el Gral Armada.
- La 2ª 5ª y 7ª Regiones Militares sabian únicamente lo que él
les dijo. No sabe si conocian algo con anticipación.
- Reconoce que a las cuatro de la mañana había tropas en las
calles de Valencia, ignorando el motivo, y no es capaz de
explicarlo.
- Autorizó a que se dejase llegar a la columna de Pardo hasta
el Congreso. Los motivos fueron evitar enfrentamientos.
- Esa noche no se enteró de que el Capitán Batista había ido
a la radio. Se enteró a los tres días.
- No recuerda si el Gral Aramburu le dijo que en el Congreso no
le hacian caso.
- No ha querido decir quien fue el Gral que tomó nota de lo que
paso aquella noche.
2.7.- Interrogatorio del Fiscal.
- No ha hecho apenas preguntas, siendo de destacar únicamente la
referida a que oyó al Gral. Armada decirle al Rey y al Gral.
Fernandez Campos que quería ir a la Zarzuela, y que el Gral.
Milans sólo retiró las tropas varias horas después de ordenar-
lo S.M.
3.-OTROS HECHOS Y COMENTARIOS.
La sesión de hoy puede considerarse como una de las más interesan-
tes por las peculiaridades que ha tenido y que se relatan a conti-
nuación:
- La impresión que se podía sacar era que el General Gabeiras era
el acusado, los defensores sus fiscales acusadores, y el Fiscal
a medias entre defensor y asesor del Presidente.
- Era imposible distinguir quien era el defendido por cada
letrado.Casi ninguno ha ejercido la defensa directa de su
patrocinado, y así se han dedicado a atacar sistematicamen-
te al testigo de una forma practicamente inconcebible.
- El Tte. Gral Gabeiras empezó, como se ha dicho, en plan
cauteloso, pero también enfadado e incluso soberbio, lo que
producía indignación en público y comisiones. Pero a medida
que ha transcurrido la sesión, y ante el acoso de los aboga-
dos, se ha serenado, se ha armado de paciencia, ha aguantado
magnificamente y se ha granjeado todo tipo de simpatías y
admiración.
- No obstante su declaración no ha gustado a los procesados,-
principalmente a los Generales, Coronel Ibañez, y otros, que
han mostrado su repulsa en diferentes ocasiones, llegandose
incluso a apreciar cómo le tachaban de hijo de... y otros ca-
lificativos similares.
- Pero los verdaderos protagonistas han sido los defensores,
que han demostrado como no se debe llevar una defensa. Han
querido acorralar al testigo, y llevarle por cansancio o exal-
tación a reconocer que estaba de acuerdo con la solución Arma-
da, que no tuvo sensación de rebelión o no lo demostró, que
no arrestó al General Caruana y Coronel Alcalá Galiano, que -
sospecho de Armada desde el principio, que se puede obedecer
una orden, aunque no venga por conducto normal si se está con-
vencido de la legalidad. Pero no han conseguido hacerle reco-
nocer nada de ello.
- Las protestas han sido contínuas, y las adhesiones a las mis-
mas también. El Presidente ha tenido que intervenir en numero-
sas ocasiones aunque en alguna de ellas no haya estado afortuna-
do, como cuando, a petición del Fiscal, no aceptó una pregunta
del Sr. López Montero, por decir que estaba constada, cuando
no era así.
- Las protestas numerosas de los abogados han llegado incluso a
enfrentamientos entre ellos mismos, principalmente con el
Sr. Hermosilla, con el que ha habido tres o cuatro alter-
cados.
- El Fiscal ha intervenido varias veces para indicar al Pre-
sidente lo que debía hacer, y normalmente este ha acepta-
do sus sugerencias. Es de reconocer que los defensores
le están poniendo el asunto muy dificil por su intoleran-
cia e impertinencia, que hoy ha llegado al máximo. Alguno
de ellos ha llegado a abandonar la sala manifestando que
"le avergozaba la actitud de sus compañeros".
- El Decano del Colegio de Abogados también mostraba su dis-
conformidad, sobre todo cuando el Sr. de Miguel ha dicho
es lícito inculpar a una persona para salvar a otra. Y ha
condenado la falta de profesionalidad y respeto al testi-
go por parte de determinados letrados.
- Los periodistas están indignados. Piensan que se pretende
llevar la Vista al caos, y no comprenden como se ha produ-
cido el hecho lamentable de hoy. Sus muestras de desagrado
son netamente patentes. Y algo similar sucede con familia-
res y comisiones, e incluso con los Consejeros, alguno de
los cuales ha sugerido al Presidente que debía retirar la
palabra a un defensor.
- Se estima que la sesión de hoy no ha beneficiado en absoluto
a los procesados y la opinión general es que hay que tomar
alguna medida para que se de un cambio de rumbo al desarro-
llo de la Vista.
