DTOR
C/DI/5583
05.04.82
# INFORMACION INTEGRADA
Al iniciarse la fase de declaraciones de los testigos, la ten
sión en torno a la vista oral de la causa 2/81 ha vuelto a ele
varse, tras un periodo casi rutinario en el que la atención pú
blica había disminuido considerablemente. Dicha tensión ha alcan
zado particular entidad con motivo del grave incidente surgido
en la tarde del lunes, durante la declaración del General Sáenz
de Santa María. Este incidente tendrá su reflejo lógico en la
colectividad militar, sobre la que se apuntan divisiones como
consecuencia de una visión de los acontecimientos realizada des
de diferentes puntos de vista. A su vez el tratamiento otorgado
por los medios de comunicación y los comentarios y juicios de
valor en torno al tema, pueden trasladar dichas tensiones al con
junto del cuerpo social. La posibilidad de que los procesados
protagonicen nuevos incidentes, permanece latente si su excesiva
sensibilidad no encuentra una respuesta adecuada por parte del
Tribunal.
El aumento cuantitativo de los actos organizados por los
grupos civiles que apoyan postulados involucionistas, ha ido acom
pañado de un incremento notable en la difusión de panfletos anó
nimos dirigidos a los miembros de la colectividad militar y de
una intensificación, en la prensa que sigue esta misma línea, de
la campaña en torno a la idea de "el Ejército en el banquillo".
Los elogios dirigidos a los militares procesados y a los que
ellos consideran afines, contrastan vivamente con el tratamiento
dado a los que se han significado de alguna manera por su adapta
ción a la situación actual. Con ello se pretende presionar psico
lógicamente a los miembros de las FAS al objeto de provocar una
ruptura en la necesaria cohesión de los Ejércitos. Desde puntos
de vista contrarios, las torpezas informativas de determinados pe
riódicos, pretendiendo defender el Sistema, provocan la irrita
ción de la colectividad militar multiplicando el efecto consegui
do por la prensa anteriormente citada.
El amplio eco que ha tenido la ocupación de las islas Malvi
nas no ha dejado tampoco de ser aprovechado desde posiciones in
volucionistas, presentando de un modo muy superficial determina
dos paralelismos y contrastes con un simplismo intencionado.
La fecha del 1º de abril, que en las circunstancias actuales
era propicia para la realización de "movidas" y actos violentos
encaminados a agudizar las actuales tensiones, ha transcurrido
sin incidentes, a pesar de que existían algunos proyectos en es
te sentido. La calma observada probablemente responda a la efi
caz acción policial, tanto informativa como preventiva. Como
reacción a esta continuada acción policial y en previsión de fu
turos acontecimientos o decisiones gubernativas que pudieran con
ducirles a la clandestinidad, se observa en los grupos de extre
ma derecha una preocupación por mejorar sus estructuras orgáni
cas perfeccionando el control operativo de sus militantes. Ello
es particularmente notorio en los grupos falangistas aparentemen
te desgajados de FE de las JONS como pueden ser Primera Linea y
la Agrupación José Antonio.
Permanece la acción psicológica, en forma de rumores, sobre po
sibles nuevas intervenciones militares en la normalidad de la vi
da política, sin que por el momento existan datos objetivos que
permitan darles credibilidad. Dichos rumores se centran durante
estos días en el próximo otoño, ligando la eventual intervención
militar a un posible adelanto de las elecciones generales en las
que se produjera un hipotético triunfo de la izquierda.
