D.18. AGA-83-07633 exp. 4
Consulado General de España
IBEROAMERICA
Ng: 120
Rembrar.
Copia a 0.1.0.
F=
23-Ⅲ-81.
824.3
Córdoba, 16 de Junio de 1981.-
Chiese esta referencia en la contesta Nón
44/328,2 (46)-1/9
ASUNTO: Remite recorte de prensa.-
EXCMO. SEÑOR:
N.
MINISTERIO DE ASUNTOS EXTERIORES
REGISTRO GENERAL
22 JUN. 1981
144
Adjunto a V.. un editorial de La Voz
del Interior del pasado día 6 titulado"Positiva
revisión de un acto irreflexivo".-
DIRECCION GENERAL DE POLITICA EXTERIOR
PARA IBEROAMERICA
ENTRADA
Fecha 2 5 JUN. 1981
N.°
1305
Dios guarde a V.E. muchos años
Idd Dles
SALVADOR BLASCO LOPEZ
CONSUL GENERAL DE ESPAÑA
EXCMO. SEÑOR MINISTRO DE ASUNTOS EXTERIORES
MADRID
LA VOZ DEL INTERIOR
DIARIO INDEPENDIENTE DE LA MAÑANA
Director: JORGE S. REMONDA-RUIBAL
CORDOBA, SABADO 6 DE JUNIO DE 1981
empresa sever (ex-Flat) dispuso una
Поптоа.
Positiva revisión de
un acto irreflexivo
El 23 de febrero último, un funam-
bulesco oficial de la Guardia Civil in-
tentó un tragicómico ensayo de de-
sestabilización del régimen democrá-
tico español. La zozobra que vivieron
el equipo ministerial y los diputados
de las Cortes, amenazados de muerte
por un grupo de desorientados
miembros de la "Benemérita" lleva-
dos a protagonizar una aventura que
habría sido absurda si detrás de ella
no se avizorara la presencia oscura
de la reacción, se propagó no sola-
mente al resto de España sino que se
extendió a una Europa Occidental
que espera anhelante la consolida-
ción de las instituciones de la de-
mocracia en España. Y repercutió en
el resto del mundo, sobrecogido por
la perspectiva de la reinstalación del
autoritarismo en la gloriosa nación.
En esas horas tensas, el secreta-
rio de Estado de los Estados Unidos,
Alexander Haig, tuvo una actuación
desventurada, al aseverar que el epi-
sodio que se vivía en la capital hispa-
na era un asunto interno de los espa-
ñoles. Como si la desestabilización
política del reino no afectase, directa
e indirectamente, a Occidente todo.
Ciertamente, no fue aquella la única
oportunidad en que el conductor de la
diplomacia estadounidense revela un
patético desconocimiento de lo que
debe serle esencialmente inherente:
la prudente ponderación de los
hechos y sus perspectivas, cualidad
fundamental de los grandes diplomá-
ticos que en el mundo han sido.
Felizmente, el Departamento de
Estado ha demostrado en estos días
una mayor prudencia en el juicio, una
más exacta valoración de cuanto
juega Occidente en la península. Si
bien no ha sido por boca del propio
Haig, por lo menos algunos de sus
colaboradores inmediatos han tenido
el buen tino de expresarse, clara y ro-
tundamente, sobre cualquier ensayo
futuro de quebrar el proceso de rede-
mocratización. Lawrence Eaglebur-
ger, subsecretario de Estado para
Asuntos de Europa ha sido reconfor-
tantemente lúcido al expresar que su
país "se opone y se opondrá con
energía a cualquier intento de in-
terrumpir el actual proceso político
hispano".
Desde luego, estas seguridades
no servirán demasiado para disuadir
a los sectores golpistas, pero fortale-
cen considerablemente la posición
de las fuerzas democráticas y, sobre
todo, dan una exacta dimensión del
aislamiento que padecerían los agen-
tes de la reacción en caso de obtener
éxito en alguna eventual embestida
futura contra la democracia. Pero, in-
dudablemente, la definición de Eagle-
burger tendrá un valor aún mayor si
consigue convocar a la realidad a su
propio superior, es decir, al tempera-
mental y a veces irreflexivo Alexander
Haig..
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